“El confort del material no coincide con los beneficios del diseño”, alertó Omar Lecina
A pesar de generar una sensación placentera al andar, referentes en área de traumotología desaconsejaron su uso continuo por tres razones: la poca estabilidad que otorga al talón, la falta de flexibilidad que provoca rigidez en dedos y la amplitud en la horma, que no favorece a la anatomía natural del pie.