Mejora la digestión: El limón, debido a su acidez natural, puede ayudar a la producción de jugos gástricos, es decir, que favorece el movimiento gástrico.
Elimina toxinas: El efecto diurético del limón puede ayudar a aumentar la producción de orina, por lo tanto, también la eliminación de desechos. En cuanto a la mezcla con el bicarbonato, puede actuar como agente desintoxicante y mejorar la función renal, sin embargo, no se encuentran evidencias científicas sobre esta función.
Acelerar el metabolismo: La mezcla puede ayudar a la aceleración del metabolismo, lo que favorecería la pérdida de peso, además de los compuestos del limón como la vitamina C y polifenoles.
Evita los radicales libres en el cuerpo: de acuerdo con un estudio publicado por el Journal of Agriculture and Food Chemistry, el agua de limón tiene una gran capacidad para combatir los radicales libres que ingresan al cuerpo, además de contribuir para que la piel envejezca. Por su parte, el bicarbonato, puede ayudar a