Lo has conseguido. La dieta ya no es un problema para ti. Aunque, debes reconocer que, al principio, te costó adaptarte a tu plan nutricional y organizar tu menú para conseguir siempre la dosis de calorías necesaria. Pero ahora, que ya no tienes inconvenientes en seguir tu dieta, hay algo que te preocupa:
¿Has caído en la rutina de tu alimentación?
Muchas personas que siguen un programa fitness acaban por comer siempre lo mismo. Una vez se acostumbran a su dieta, les cuesta salir de la programación establecida y se sienten cómodos consumiendo siempre los mismos alimentos. ¿Por qué? Hay varios motivos pero quizás, el principal, sea que, comer siempre lo mismo, es tremendamente práctico. En el supermercado, lo encuentras todo a la primera, cocinar no te implica un esfuerzo importante y, nunca pierdes tiempo pensando en cómo vas a planificar tus comidas durante la semana.
Los estudios señalan que, las personas que consiguen perder peso y se mantienen en la línea, tienden a continuar con su dieta y no suelen cambiar los alimentos que consumen. Lo cierto es que, para perder peso o para mantener la dieta, lo importante no es el tipo de alimentos sino la combinación de nutrientes que consigues al final del día.