Pueden formarse bolsas de pus (abscesos) alrededor de los tendones que discurren por el interior de las manos y sus dedos. Estos tendones están dentro de una manga de tejido llamada vaina del tendón. La vaina ayuda a que los tendones se deslicen suavemente.
Un absceso en la vaina tendinosa tiene su origen en una herida que penetra en uno de los pliegues de la cara palmar de un dedo. El pus de un panadizo no tratado también puede extenderse desde la punta del dedo hacia el interior de un extremo de la vaina tendinosa. Se produce una infección y se forma pus alrededor del tendón, lo que rápidamente destruye tejido. Se daña el mecanismo de deslizamiento del tendón, con lo que el dedo apenas puede moverse.
Los síntomas de la infección de la vaina tendinosa incluyen hinchazón y dolor en el dedo y sensibilidad al tacto sobre la vaina tendinosa. La sensación en el dedo mejora cuando éste se mantiene plegado (flexionado). Moverlo puede causar un dolor extremo. Suele aparecer fiebre.