Los españoles consumimos de media 2 huevos a la semana, lo que se traduce en unos 105 huevos al año por persona. Este sencillo alimento admite diversas preparaciones, bien como protagonista o formando parte de recetas más complejas. Pero aquellas que implican comer el huevo crudo conllevan riesgos alimentarios que no debemos pasar por alto.
¿Es peligroso para la salud comer huevo crudo?
Según la Base de Datos Española de Composición de Alimentos (BEDCA), la clara contiene principalmente agua (88%) y proteínas (10,5%), de las que la albúmina es la más importante. La yema es en un 50% agua, y el resto se reparte entre proteínas (16,5%) y lípidos (31,5%).
Es el alimento que tradicionalmente ha sido la referencia para medir la calidad de las proteínas ya que las proteínas de un huevo son de gran calidad, pero, también, uno de los que más riesgos comporta si se consume sin cocinar. Así lo recalca Ester Nadal Miquel, dietista-nutricionista y miembro de la Academia Española de la Nutrición y Dietética: «Solo nos beneficiaremos de todas sus propiedades nutricionales del huevo cuando lo sometamos a un tratamiento térmico. Así evitaremos, además, los riesgos de toxiinfección alimentaria por contaminación».
El principal riesgo asociado al huevo es que esté contaminado con Salmonella. “La única manera de inactivarla es a través de la cocción por encima de los 65ºC. Además, ésta inactiva la avidina, una sustancia propia del huevo, que, si no se desnaturaliza, impide la absorción de la biotina. Y, por supuesto, la proteína es de menor digestibilidad».