En la mayoría de los casos, tu profesional de atención médica puede usar una o más de las siguientes técnicas para diagnosticar una verruga común:
- Examen de la verruga.
- Raspado de la capa superior de la verruga para detectar puntos pequeños y oscuros, que son comunes en las verrugas.
- Extracción de una pequeña muestra de la verruga y envío a un laboratorio para descartar otros tipos de tumores en la piel. Esto se conoce como biopsia por raspado.