Cuando Pam Lewis, de 52 años, trajo a casa a Squeak, una perrita mezcla de chihuahua que rescató durante la pandemia, pensó que dormiría en su jaula, como los perros que había tenido antes.
Ahora Squeak se acurruca en la cama junto a Lewis todas las noches, y eso es un problema. “Quiere estar a mi lado o encima de mí, y no duermo bien”, señala Lewis. “He llegado a mi límite. Tengo que lograr que deje la cama”.
Argumentos en contra de compartir la cama con mascotas
Según Kwane Stewart, veterinario y fundador de Project Street Vet, esta situación es bastante frecuente. En sus 25 años de ejercicio profesional, ha escuchado a muchos clientes relatar la misma experiencia, y él mismo estuvo en la misma situación. Stewart solía permitir que su perro durmiera en su cama, pero después de varios años, cada vez le fue resultando más difícil dormir bien, por lo que ahora prefiere dormir sin mascotas.
“Una cosa es la salud del animal, y otra es la salud de su dueño”, explica Stewart. “Así como cuidas la salud de tu mascota, también debes preocuparte por la tuya”.
Estas son algunas razones por las que puede no ser conveniente compartir la cama con tu mascota.
1. Posibilidad de lesiones
Saltar para subir y bajar de la cama es un ejercicio más atlético para los perros que para nosotros, y para los perros que tienen la espalda larga como los corgis, las razas pequeñas, los cachorros que aún no han desarrollado los huesos o los perros que padecen artritis, ese tipo de movimiento puede ser sumamente peligroso.
“Cerca del 20% de todos los perros tienen alguna forma de artritis, y subirse y bajarse de una cama con un salto no es lo ideal para mantener la salud de las articulaciones”, indica Stewart.
Los perros que tienen una constitución larga y baja son más susceptibles que otros de sufrir una lesión de espalda debido a ese movimiento repetitivo. “Los perros salchicha son los que encabezan este grupo. Pueden sufrir una hernia de disco o algo peor —a veces quedan paralizados—”, añade. También es posible que se lesionen si se caen de la cama mientras sueñan o si tienen una convulsión.