Leo Messi finaliza la que ha sido, sin duda, la etapa más importante de su vida. El delantero tiene que decir adiós al Barça más de dos décadas después de su llegada.
En una rueda de prensa ofrecida el pasado domingo 7 de agosto, el delantero no podía reprimir sus lágrimas ante la imposibilidad de poder firmar un nuevo contrato con el equipo blaugrana: «Hoy me toca despedirme de esto. Llegué con trece años y después de veintiún años y me voy con mi mujer y con tres catalanes-argentinos. Después de unos años fuera vamos a volver, porque se lo prometí a mis hijos».
Antonela, su apoyo incondicional
Hace tan solo unos días, Messi disfrutaba de unas vacaciones en familia junto a su mujer, Antonela Rocuzzo, y sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro. Lo hacían en Ibiza a bordo de un lujoso yate en el que compartieron momentos con los también jugadores Cesc Fàbregas y Luis Suárez, también con sus respectivas familias.
Poco después, tanto Antonela como los tres pequeños estaban presentes en la rueda de prensa más dura del futbolista. Horas más tarde la argentina de 33 años rompía su discreto silencio dedicándole un emotivo mensaje en redes sociales a su marido.