Qué pasa en tu cuerpo si tomas una cucharada de vinagre antes de comer
La dietista-nutricionista Blanca García-Orea Haro, especializada en patologías digestivas, explica cómo beneficiarse del consumo de vinagre sin filtrar y destierra los falsos mitos que circulan entorno a este condimento
Al igual que sucede con el limón o con el huevo, el vinagre es uno de los alimentos cuyos efectos sobre la salud despierta un mayor interés y sobre el que circulan todo tipo de datos, muchos de ellos erróneos, en torno a sus beneficios o sus supuestos perjuicios. Precisamente esta confusión en torno a su efecto sobre el cuerpo y sobre la salud es lo que ha llevado a la dietista-nutricionista Blanca García-Orea Haro a ponerse en contacto con ABC Bienestar para poner los puntos sobre las «íes» en torno a la idoneidad de su consumo, sus ventajas y lo que se debe tener en cuenta para aprovechar realmente sus propiedades nutricionales.
Lo primero que se debe tener en cuenta, según aclara la experta, es que a la hora de comprar vinagre debemos elegir el auténtico, es decir, aquel que reporta beneficios gracias a la fermentación. Y ese no es otro que el «vinagre sin filtrar», es en el que es posible que encontremos posos flotando que, como precisa García-Orea, es la «madre del vinagre», una sustancia gelatinosa formada por bacterias y levaduras que intervienen en el proceso de fermentación.
Este tipo de vinagre se puede adquirir en prácticamente cualquier supermercado, puede elegirse de manzana, de sidra, de vino… Sólo hay que fijarse en que ponga «sin filtrar» en la botella o en la etiqueta. En cuanto al tipo de envase, la experta aconseja evitar el que está envasado en plástico porque puede alterar el sabor y la calidad del vinagre con el tiempo debido a las sustancias que libera el plástico.
Una vez que hemos elegido la opción correcta, conviene precisar sus propiedades y detallar cada uno de ellos: